La educación en el síndrome de Down

Desde hace varias décadas, ha aumentado de manera increíble la esperanza de vida de las personas con síndrome de Down, por ello, debemos ser cada vez más conscientes de la visibilidad del nivel de atención, apoyo y educación que reciben estos individuos. Hay mucha información acerca de las condiciones de crecimiento y desarrollo de los jóvenes con síndrome de Down, pero queda muchísimo camino que recorrer en cuanto a la comprensión total de las maneras más idóneas de enseñanza y aprendizaje. Como sociedad debemos ser capaces de brindar prácticas, evaluaciones, herramientas y elementos educativos aptos para este sector de la población, sin embargo, no podremos hacerlo sin educarnos en el tema a fondo e identificar tanto los ideales como las problemáticas. En este artículo se hablará de los principales aspectos dentro de la educación de las personas con síndrome de Down.

Debemos establecer que el entendimiento general de las dificultades cognitivas y de aprendizaje se ha refinado en aumento conforme la investigación sobre el fenotipo ha avanzado hacia el campo educativo. Estos hallazgos ofrecen a profesores e investigadores una dirección clara para la evaluación, una referencia para interpretar los resultados, y áreas prometedoras para la actividad práctica. Son convincentes los datos que dicen que en el síndrome de Down hay una débil memoria verbal operativa y problemas morfosintácticos y fonológicos. Por ello, debemos ser conscientes acerca de cuál es el impacto que los trastornos cognitivos específicos ejercen en el aprendizaje en aspectos como la memoria en general, las dificultades del lenguaje oral y la memoria visual en los alumnos con síndrome de Down.

Un tema bastante polémico dentro de esta área es la práctica inclusiva en la educación. Ya que lo ideal es que las personas con esta discapacidad estén involucradas en una escuela de educación regular donde el personal escolar esté capacitado y cuente con la voluntad de implementar prácticas, servicios y apoyos inclusivos. Tanto la actitud de los docentes como los apoyos educativos adecuados son partes fundamentales para que esta dinámica de un resultado positivo. Un método que parece ser eficaz en la actualidad es contar con un profesor ayudante que tenga la experiencia y las cualidades para desempeñar correctamente los sistemas de enseñanza y lograr que los niños aprovechen al máximo las oportunidades educativas. De igual manera, se pueden incluir maestros visitantes asesores y otros recursos de carácter tecnológico. El sistema debe ser responsable y darles prioridad a las necesidades específicas del niño, ante todo. Con esfuerzo y educación podemos convertir a todo el personal docente en personas competentes y seguras de poder dar la enseñanza más optima e inclusiva sin la necesidad de terceros.

Adentrándonos en el contexto de las clases como tal, los profesores usualmente utilizan evaluaciones tanto formales como informales para poder medir el avance y la eficiencia de los aprendizajes de los alumnos. Varios investigadores desarrollan y usan herramientas para evaluar que sean aplicables para los que están implicados en la educación de alumnos con síndrome de Down. Han habido conflictos acerca del abuso del sistema de medición de estudios del CI en niños y adultos con este. Dichos estudios pueden brindarnos evidencias para comprender sus desarrollos, pero son necesarias otras bases más específicas y apropiadas para los alumnos con síndrome de Down. Esto solo se logrará ofreciendo a los docentes métodos fiables, adecuados y válidos para tomar decisiones educativas. El objetivo es tener evaluaciones más variadas y especializadas que de verdad muestren el progreso de aprendizaje de los alumnos.

Es bastante relevante tener conciencia del impacto de las modificaciones y de las diferencias cognitivas, sin embargo, éstas no deben verse como barreras que no permitan una enseñanza y aprendizaje satisfactorio. La realidad es que hay aún aspectos sin investigar y muchas incógnitas. Sin duda, queda mucho trabajo por delante para tener una comprensión más completa de qué maneras el conocimiento de estos patrones cognitivos puede guiar las medidas y los apoyos educativos para que estos sean más eficaces. El primer paso es visibilizar la falta de atención y acciones con respecto a la enseñanza de las personas con discapacidades para así lograr la inclusión total para cada tipo de discapacidad en los campos educativos actuales. Fomentemos cada vez más su investigación y desarrollo.

Faragher, R. (2015). Educar a alumnos con síndrome de Down. Recuperado de: http://revistadown.downcantabria.com/wp-content/uploads/2015/09/revista126_99-105.pdf

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